jueves 31 de enero de 2008

UN ANOCHECER CON LUNA LLENA

Un anochecer con luna llena, el cielo lleno de estrellas, la luz se refleja sobre el mar, te hace parecer pequeña tanta inmensidad, tanta belleza. Ves las constelaciones, el cielo está totalmente despejado, nada puede entorpecer un momento igual.
Te imaginas tumbada en la arena, escuchando la suave brisa del mar, con esa luz de la luna que brilla y que te invita a soñar, a pensar y reflexionar sobre este momento mágico que te da la vida.
No piensas en preocupaciones, no piensas en tu propio malestar, solo disfrutas de ese momento tan maravilloso, tan inigualable. La luna está llena y eso solo pasa una vez al mes, así que debes aprovechar el momento porque pasarán días hasta que vuelva y puede que al siguiente mes, el cielo pueda estar cubierto y no puedas disfrutar del momento. Eso significa que hemos de vivir el momento que nos da la vida, hemos de aprovechar las oportunidades que nos brinda la vida, porque sino, pasan y ya no vuelven.
La vida está hecha de pequeñas cosas, de pequeñas o grandes oportunidades, depende de ti saber cogerlas al vuelo y aprovecharlas. No puedes esperar que vengan a ti, has de ir tú a buscarlas cuando se presentan. Qué importa lo que piensen los demás, qué importa si la vida se ha portado mal contigo, la vida continúa y tú sigues ahí, volviendo a empezar, volviendo a luchar, volviendo a aceptar las oportunidades.
La vida no es maravillosa, es dura, a veces es cruel, a veces te da alegrías y otras penas y tristeza, pero de ti depende luchar por sobrevivir en este mundo tan superficial, tan estresante, tan malvado a veces y otras tan especial, tan bonito.
Aprovechemos esa luna llena, esas estrellas, el sonido del mar y toda esa magia para que nos transporten a esos momentos de paz y serenidad que tanto necesitamos todos.